¿Cómo podemos intentar olvidar lo que nos ha marcado de por vida? En ocasiones, tratamos de no recordar lo malo y deseamos con tantas ganas soñar, decir que en nuestra niñez todo era perfecto.
Cuando era muy pequeña, recuerdo esas noches frías, me sentía sola y todo era detestable para mí. Deseaba con tantas fuerzas que llegara la mañana cálida para salir de ese infierno llamado casa. Sentía que en aquel lugar todo era falso entre besos y abrazos mezquinos, sonrisas falsas, orden perfecto, llamadas de atención y unos cuantos golpes por traviesa que, de vez en cuando, me hacían odiar el lugar en el que vivía. Tengo tantos espacios vacíos en mi cabeza acerca de mi niñez y si trato de recordar solamente prevalecen los malos momentos.
Fue una etapa difícil. Con los gritos y regaños de mis padres, en ocasiones pensaba que no era justo pagar por los actos de los demás y recibir lo que no me merecía. A veces era malcriada porque no me comprendían. Las tareas y los juegos me libraban de la realidad. Jugar a ser la princesa, el ama de casa que cuida a los niños mientras su esposo trabajaba, la doctora amable y cariñosa. Deseaba soñar eternamente y no volver jamás.
Era más divertido pasar el tiempo imaginando cosas o mi futuro, pero lo que me entristecía realmente era ver a mi madre marcharse y dejarme sola en casa o el colegio. La extrañaba tanto, no quería que me abandonara sin razón. Creo que perdía una parte de mí cada vez que me dejaba. Es por eso que me sentía sola y desprotegida.
A causa de todo eso me convertí en una niña de pocas palabras, tímida, alejada de los demás; y pensar que ahora he cambiado tanto, aunque en lo más profundo de mi ser sigo siendo la misma. A pesar de sentirme mal, cada día disfrutaba lo más que pudiera antes de llegar a casa. Estando ya en mi hogar, todo cambiaba.
Sin embargo, también trataba de divertirme en casa con mi hermana, pero a veces era imposible. Entre los gritos de mis padres peleando y el ruido de la televisión, pasaba horas llorando y escribiendo, pensando que algún día crecería y lo dejaría todo atrás.
Olvidar y obviar lo que sucedía en un momento fue mi meta principal, aunque lo peor de mi niñez fue estar sola sin alguien que me prestara un poco de atención. Solo tenía una muñeca para jugar, la televisión para distraerme y entrar en otro mundo y la joven que cuidaba de mí. Lo que más me marcó fue vivir sin un amigo con quien jugar, sin una madre que me abrazara cada noche para darme un poquito de calor y me diera la bendición antes de dormir. Solo Diosito sabe que, si él no hubiera estado a mi lado, yo no sería lo que soy.
Ahora, en mi adolescencia, quisiera borrar todo esto de mi mente y pensar que todo fue un sueño. Pero me pregunto constantemente: ¿Cómo podré olvidar lo que me ha marcado de por vida? En ocasiones, trato de resolver esa pregunta pero prefiero pensar que todo era perfecto.







8 comentarios:
creo q en muchas ocaciones muchos pasamos por eso y la forma en q lo expresas es muy profunda, me gusto mucho la forma en q lo hiciste.
Pienso que no es bueno recordar cosas que nos hacen daño, por lo menos no constantemente. Sé bien que hay ciertos hechos que no podemos olvidar, pero lo mejor es ignorarlos, dejarlos a un lado para que no continuen afectandonos.A pesar de ello, tampoco podemos ignorarlos completamente porque podriamos repetirlos. Me gusta mucho tu texto Clau...y deberías ir a terapia, por el bien de tus amigos.
hey que interesante clau!
joela osea a vcs uno no termina de concer a las personas! y pues es bueno poder expresar eso de estas maneras! y canalizarlo para no causar ningun problema sobre alguie! me agrado!
f.ever
p.d. puse anonimo porkee no keria estar creeando cuentaa! xD hahaha tkm clau!
:) hay veces que nunca entenderemos por que las cosas; simplemente sucende :D pero sabess en mi mente siempre estara una de las ideas que creo qe cuando pienso en esas cosas, que me han hecho sufrir, me hacen seguir adelante. Clau :) LO que no te mata te hace mas fuerteee :D!
=O interesante entrada, muchas personas pasan por eso mismo cada dia, cada hora.
::: hay tu! me parece muy real lo ke tu sientes, te lo digo xke soy una persona ke al parecer la vida tambn le ha jugado malas pasadas.. desde ver cmo mi papá le pegaba a mi mamá en mi infancia,hasta casi perder mi vida hace poco !.. todas las cosas ke suceden sin buscarlas.. sin desearlas... ke te puedo decir... lo mismo ke dije una vez al salir de un barranco! QUIERO VIVIR! y eso es lo más importante en esas situaciones! kerer salir adelante y no dejar ke las malas pasadas en la vida te hagan estancarte! Viví la vida y saca lo mejor de ella!:::
f. Ernesto Hassán López.
creo que en un momento determinado, todos los seres humanos tenemos un día en el cual nos sentamos a meditar sobre lo que nos a marcado desde niños hasta en el momento del que estamos reflexionando.... tienes muchisima razon en lo que dices... aunque lo importante es que nuestro pasado sea bueno o malo nos sirva y nos construya para bien.
Claudia, con mucho respeto, tratar de olvidar las cosas es inútil, es imposible (a menos que te dé amnesia). Lo mejor sería, opino yo, que aceptés las cosas negativas que has vivido, las reconozcás y las veás simplemente como algo que te ayudó a ser quien sos actualmente.
Saludos. Que estés bien.
Publicar un comentario