Escuchemos música del caset.

domingo, 5 de julio de 2009

Mi color favorito

¿Es cierto que debemos tener un color favorito? Se dan cuenta, cada vez que conoces a alguien entre ese cúmulo de preguntas que te hacen supuestamente para conocerte mejor, está la pregunta que me intriga: ¿Cuál es tu color favorito? Por favor, ¿no es necesario tener un color favorito o si?


Todo comenzó un día, es decir, mi trauma inició aquella tarde cuando Aldo, un amigo, me dijo: “… incluso el color de ropa que usas cada día deja ver como te sientes…” ¿Será que me lo tomé muy literal o realmente tiene la razón? Ahora resulta que el color va con tu forma de ser, vestir y actuar.



No es necesario tener colores favoritos, siempre he pensado que los colores son para todos sin importar quien eres. No solo por ser una super estrella algo es tuyo y nadie te lo puede quitar. Podemos tener más de 2 colores favoritos, pero es que la palabra favorito me emputa. ¿Cómo que favorito?, es como si tomaras algo para ti y solo para ti; tuyo y solo tuyo. Aprendamos a compartir.



Es decir, todos tenemos que ver el tema de los colores a la hora de elegir algún accesorio, zapato, ropa, el color de nuestra habitación, el carro, etc. De paso también está el tema de la combinación. Además, no puedes elegir todo en la vida de un solo color porque es el que te gusta.


Por ejemplo, a la hora de vestir gracias a lo que me dijo mi amigo me siento confundida y me cambio la ropa como mil veces y ver si me siento bien con el color que llevo puesto y se supone debe ser sencillo, todo esta en saber como es tu personalidad y luego elegir el color, pero no es tan fácil o por lo menos para mí.


Es tan grande la complicación que no me permite vivir en paz. ¡Es solo el color! Ahora se ha esparcido el problema a todo mi mundo, no solo es el color de la ropa, ahora es el color de mi blog, luego el tema de hi5, después del Facebook, hasta la ropa interior y de paso, de vez en cuando, los calcetines que son ropa que casi nadie mira porque está en las profundidades de nuestro cuerpo.



¡Qué Dios me ayude…! Por esta razón, mi blog tiene un fondo negro ya que este color representa la usencia de luz, por lo tanto, de colores. Además, porque es mi color favorito. Ahí esta otra vez la palabra favorito.

En mi blog los escritos que he publicado son de diferentes colores para que vayan con mi personalidad cambiante y cuando quiera vuelvo a cambiar el color pero el fondo, talvez, nunca cambie.


Solo me queda decir que el mundo es tan complicado ahora hasta encontré en Internet que debemos tener un color para cada día p

ara sentirnos más humanizados y en contacto con el mundo. ¿Será eso cierto? ya ni siquiera quiero investigar más, terminaré totalmente confundida y perdida en este tema de los colores.

“Llamado de emergencia”

¿Cómo puede ser posible que matemos nuestro mundo? Estamos en malos tiempos y debemos empezar a cuidar lo que tenemos. Desde hace unos días no estaba tan conciente de lo que conllevaba la contaminación y lo que es vivir el calentamiento global. Siempre había pensado que era una situación muy lejana a nuestros tiempos, pero me doy cuenta que estaba viviendo un engaño.

Un día de estos miraba por la televisión, una de esas tardes que utilizo para dormir, un pequeño documental de Discovery Chanel. Todos sabemos que tratan documentales de temas interesantes y buenos para informarnos o por lo menos hacernos más cultos. Pero es increíble el daño que hacemos en la naturaleza con solo desperdiciar un poco de agua que podría ser la cantidad de un vaso.

¡Señores, amigos, compañeros, familia y todos! Debemos empezar a concientizarnos acerca de nuestra responsabilidad con el calentamiento global y las consecuencias que tiene este, ya que, todos somos participes en este problema a nivel mundial.

Muchos sabemos de cómo causamos que este problema sea más grande cada día. Es por eso, que aprender más sobre las consecuencias que tiene la degradación del medio ambiente en la población y en especial en los países pobres es de vital importancia.

También, podríamos informarnos más acerca de las prevenciones que debemos tener en cuenta para evitar futuros desastres y causar la destrucción del mundo. ¡Porque eso estamos causando gente! , la destrucción de nuestro planeta, el único que nos vio nacer y tal vez, sí se lo permitimos nos verá morir y seguirá dejando que se produzca vida en él. Pero depende totalmente de nosotros.

Caminamos todos los días por la calle y botamos la basura, estamos siendo egoístas con lo que Dios nos ha regalado. ¿Qué nos pasa?, ¿acaso no te gusta tener tu casa limpia y con buen olor? ¡Gente, el mundo es nuestro hogar no lo destruyamos, hazlo por ti y por mí!

Podemos motivarnos para tomar acciones en casa que prevengan la degradación del medio ambiente y el calentamiento global. Cuidar las reservas naturales, que son zonas protegidas que están llenas de mucha flora y fauna, que convierten el dióxido de carbono en oxígeno, limpiando así el aire y frenando un poco el calentamiento global. ¿Qué no te das cuenta que te quema el sol cada vez que sales a la calle?

¿Qué acaso no te gusta tomar agua limpia en tu casa y si es posible solo compras agua cristal para tomar?,¿te gusta respirar aire puro y limpio?; ¿acaso te gusta visitar los lugares más bellos de tu país y disfrutar de un día agradable al aire libre?

Entonces, concienticemos a los más chiquitos que son el futuro y todas a las personas, porque como decía antes, muchos de los desastres son a causa de nosotros mismos, ya que, somos nosotros los únicos responsables no importa raza, color, preferencia sexual, forma, pensamiento, ideología o religión. Cosas tan sencillas como cerrar la llave del agua al enjabonarnos cuando nos bañamos, utilizar un vaso con agua para lavarnos los dientes, reciclar todo material, ¡porque si se puede reciclar todo menos los químicos!

El mes de junio, el mes del medio ambiente se empezó con una campaña para comunicarnos el daño que hacemos a la tierra. Desde ahora, podemos donar nuestro granito de arena a la causa y empezar a actuar de buena forma para no contaminar más nuestro medio ambiente. Pero no solo este mes, todos los días desde ahora son el día del medio ambiente.

Nunca es tarde para empezar. Pero no esperemos a que la tierra nos de el ultimo aviso. ¡Repito! el mundo es nuestro y nos estamos haciendo daño a nosotros mismos y a toda la naturaleza. Los animales son parte importante del mundo como nosotros y los estamos dañando, hay especies en extinción. Animales como los osos polares se están que dando sin hogar y se están ahogando por nuestra culpa.


¡Señores, algunos países ya no tienen agua limpia! El salvadoreño solo posee el 0.1% de agua dulce en el mundo de la que podemos tomar yn así esta contaminada. ¿Qué te pasa?, si no quieres al mundo no te quieres a ti mismo, ni a los tuyos. Piensa en tus hijos, nietos y amigos ¿qué les vas a dejar?

Sonrisas y sellos


Cuando caminaba por aquella calle donde todo era oscuro y frío, la miré. Ella era bella. Estaba esperándome impaciente…


Mi nombre es José y he vivido encerrado la mayor parte de mi vida por tener un defecto en mi rostro. Un día cuando era chico, estaba jugando con mis hermanos en el parque del vecindario. Todos teníamos bicicletas de color rojo y nos encantaba saltar una rampa que estaba junto a las enormes gradas de parque. Esa tarde juré que sería el único en saltarla sin caerme y sin golpe alguno. Lo logré, pase sin rasguño y me sentía un dios. Segundos después, mi hermano menor saltó la rampa y accidentalmente me empujó, caí al suelo y mi sonrisa desde ese entonces no es la misma.


Ahora, trabajo en un lugar solitario. Soy programador de computadoras. Estoy en lo más profundo del único edificio que está cerca de mi casa, donde hay miles de oficinas. A diario traen por aquí unas tres computadoras para arreglar y la mayor parte del tiempo paso escribiendo, me encanta escribir. Hace una semana me calló un correo algo extraño, era de esos que te piden seguir la cadena de correos. Trataba de una chica que buscaba no sé que, realmente no me importó pero su nick me era muy interesante: ciruela-verde@hotmail.com.


La tal ciruela, me parecía una chica extravagante y divertida, es decir, solo con ver su nick era misteriosa para mí. Gracias a que soy un genio en esto de las computadoras, busque información sobre ella en la Internet y juro que nunca lo había hecho. Era amiga de un conocido, porque yo no tengo amigos soy muy solitario. Por medio de él conseguí la dirección de su casa. Le envié una carta, no suelo enviar correos electrónicos porque como he dicho antes me encanta escribir, en el sobre puse un sobrenombre: el chico de sello.


Siempre he sido el chico del sello. Desde aquel accidente mis labios son algo tácito en mi vida, es por eso que día a día utilizo sellos para presentar a la gente que me ve, en el camino de casa al trabajo, una sonrisa esplendida. En ocasiones, utilizo un sello con el dibujo de una boca cerrada para presentar seriedad y pasar desapercibido. La mayoría de la gente que me ve, se fijan mucho en que todo en mi rostro es falso y tengo la esperanza de que ciruela-verde sea distinta.


Me ha contestado por correo, ¡es impresionante! Me ha descrito su forma de ser y pensar, respondió a las preguntas que le hice en la carta que le escribí, piensa que mi poema era muy cursi pero a la vez encantador y le llamó mucho la atención que no le escribiera a su correo. Es bastante extraño, nunca me hubiera imaginado que sabría cual era mi correo, ni que tomara este asunto tan a la ligera. Lo que me causa risa es que ella ha preguntado si soy algún acosador sexual que quiere asustarla.


Le escribí de nuevo, ahora deseo conocerla, ella me inspira con fianza. Quisiera que ella fuera distinta pero tengo miedo que me juzgue y salga huyendo. ¿Cómo haré para que ella no se fije en mi defecto? Podría utilizar alguna mascarilla o talvez verla en un lugar oscuro. Me escribió de nuevo, me ha dicho que desea verme frente a su casa un sábado por la tarde porque ella trabaja y ese es su único día libre. Yo he aceptado, pero aún sigo pensando en como hacer para no mostrar que no poseo sonrisa.


Estoy aquí, la veo a lo lejos. Antes de salir de mi casa me he puesto un sello con la una enorme sonrisa. Creo que mi sello posee más de treinta y dos dientes, pero eso no es lo importante. Estoy aquí, tengo miedo, ella es bella. Una chica con cabello oscuro, pantalones pegados, piel trigueña y de mediana estatura. Me ha visto, ha salido corriendo. Corriendo hacia mí. Jamás me espere esa reacción. Me ha besado y yo nunca había besado pero me siento todo un dios. Me dijo con una voz dulce y suave: “mi nombre es Claudia, mucho justo en conocerte chico del sello. Eres hermoso, no me importa tu defecto”.


He quedado estupefacto, ¿cómo sabía ella de me defecto? Es imposible… dijo que había conseguido mi dirección, que me siguió durante una semana. ¡Hay Claudia! Si supieras lo que significas para mí. Esa tarde era ella, yo y el sol ocultándose. Platicamos durante dos horas sobre nuestras vidas y antes de entrar me dio una carta. En ella me explicaba, que me conocía de tiempo atrás, que el correo que envió era especialmente para mí y que no me juzgaba ni se fijaba en mi defecto, porque ella tampoco tenía labios y también utilizaba sellos y aún así, yo no me había dado cuenta de aquello.

jueves, 2 de julio de 2009

Lo reprimido de mi vida


¿Cómo podemos intentar olvidar lo que nos ha marcado de por vida? En ocasiones, tratamos de no recordar lo malo y deseamos con tantas ganas soñar, decir que en nuestra niñez todo era perfecto.


Cuando era muy pequeña, recuerdo esas noches frías, me sentía sola y todo era detestable para mí. Deseaba con tantas fuerzas que llegara la mañana cálida para salir de ese infierno llamado casa. Sentía que en aquel lugar todo era falso entre besos y abrazos mezquinos, sonrisas falsas, orden perfecto, llamadas de atención y unos cuantos golpes por traviesa que, de vez en cuando, me hacían odiar el lugar en el que vivía. Tengo tantos espacios vacíos en mi cabeza acerca de mi niñez y si trato de recordar solamente prevalecen los malos momentos.


Fue una etapa difícil. Con los gritos y regaños de mis padres, en ocasiones pensaba que no era justo pagar por los actos de los demás y recibir lo que no me merecía. A veces era malcriada porque no me comprendían. Las tareas y los juegos me libraban de la realidad. Jugar a ser la princesa, el ama de casa que cuida a los niños mientras su esposo trabajaba, la doctora amable y cariñosa. Deseaba soñar eternamente y no volver jamás.


Era más divertido pasar el tiempo imaginando cosas o mi futuro, pero lo que me entristecía realmente era ver a mi madre marcharse y dejarme sola en casa o el colegio. La extrañaba tanto, no quería que me abandonara sin razón. Creo que perdía una parte de mí cada vez que me dejaba. Es por eso que me sentía sola y desprotegida.


A causa de todo eso me convertí en una niña de pocas palabras, tímida, alejada de los demás; y pensar que ahora he cambiado tanto, aunque en lo más profundo de mi ser sigo siendo la misma. A pesar de sentirme mal, cada día disfrutaba lo más que pudiera antes de llegar a casa. Estando ya en mi hogar, todo cambiaba.


Sin embargo, también trataba de divertirme en casa con mi hermana, pero a veces era imposible. Entre los gritos de mis padres peleando y el ruido de la televisión, pasaba horas llorando y escribiendo, pensando que algún día crecería y lo dejaría todo atrás.


Olvidar y obviar lo que sucedía en un momento fue mi meta principal, aunque lo peor de mi niñez fue estar sola sin alguien que me prestara un poco de atención. Solo tenía una muñeca para jugar, la televisión para distraerme y entrar en otro mundo y la joven que cuidaba de mí. Lo que más me marcó fue vivir sin un amigo con quien jugar, sin una madre que me abrazara cada noche para darme un poquito de calor y me diera la bendición antes de dormir. Solo Diosito sabe que, si él no hubiera estado a mi lado, yo no sería lo que soy.


Ahora, en mi adolescencia, quisiera borrar todo esto de mi mente y pensar que todo fue un sueño. Pero me pregunto constantemente: ¿Cómo podré olvidar lo que me ha marcado de por vida? En ocasiones, trato de resolver esa pregunta pero prefiero pensar que todo era perfecto.

Encontré el paraíso


¡Estoy dentro de un coco! Es difícil imaginar cómo llegue hasta aquí. Apenas ayer tenía una vida normal. Recuerdo que estaba sentada en aquella mesa gris con mis mejores amigos del colegio y hablábamos de lo maravilloso que podría ser el paraíso después de la muerte, pero no recuerdo nada más, estoy totalmente confundida.


Me desespero cada vez más aquí adentro, no concibo la idea de cómo entré aquí, creo que lo mejor es no pensar en ello y buscar la manera de salir. Debo utilizar esta pajilla para subir y llegar al orificio del coco; tal vez ahí se aclare mi mente. Desde niña he podido subir árboles muy grandes, siempre he tenido esta habilidad de trepar, así que ¡manos a la obra!


Tengo que quitarme lo zapatos porque la suela de mis tenis es muy lisa, mejor los amararé de las cintas a mi cinturón y me secaré las manos en la blusa. La pajilla supera cuatro veces mi tamaño, realmente no es tal alta, me llevará poco tiempo llegar arriba.


¡No puede ser posible! No puedo trepar por ella, es muy difícil. Creo que me dejaré morir, es imposible salir de aquí. ¡Moriré dentro de un coco! Me sentaré a esperar mi muerte, de todos modos el agua no llega por encima de mi cuello. Estaré en silencio absoluto para esperar de la mejor manera…


Han pasado ya dos horas, según mi reloj, y he escuchado voces afuera, me son muy familiares. ¡Son mis amigos! Le gritaré hasta que me oigan.


¡No es posible! Nadie me ha escuchado, he gritado tanto que me dañé la garganta y mi voz casi no se escucha por el eco que se produce aquí adentro. Lo intentaré de nuevo. Esta vez logaré salir. Treparé por la pajilla. Esta vez lograré salir… ¡por fin! ¡He salido! ¡Lo logré!

Estoy en una playa, el coco está sobre la arena blanca. Conozco este lugar… venía aquí desde niña con mis padres, pero tiene algo distinto. El cielo es perfecto. Estoy viendo el atardecer. Al fin lo entiendo. Será mejor dormir. Utilizaré el popote para bajar, lo sacaré y me deslizaré por él, como lo hacen los bomberos… he llegado, toqué la arena con los pies.


Al fin lo entiendo. Esto es el paraíso. Lo único que sé, es que este lugar se ve perfecto para quedarme durante un largo tiempo. Aquí no necesitaré comida y lo que llenará será la paz de saber que al fin he llegado a donde pertenezco: mi hogar.


Doy gracias a Dios por permitirme estar aquí y darme lo que más he deseado. No pienso complicar mi existencia pensando cómo llegué hasta mi lugar de ensueño, porque podría convertir esta paz, en un infierno; pienso cada quien hace su paraíso y su infierno a la hora de su muerte. Solo así podría explicarme porqué mi lugar preferido de infancia es ahora mi paraíso.

miércoles, 1 de julio de 2009

Pensamientos de una mente cerrada


¿Quién soy? Una pregunta trascendental en mi vida; hay situaciones realmente difíciles de explicar, y si pensamos en cómo somos, nos daremos cuenta de que decimos de nosotros mismos actitudes y defectos que a veces no son la verdad.


Para empezar, mi nombre está de sobra, es solo una palabra con la cual me identificarán toda mi vida y durante la historia. Información como mi edad, mis gustos, son características superficiales que cambian con el tiempo. Responder esa pregunta es realmente frustrante en la vida de una adolescente, porque no te conoces fielmente; es por eso que escribir una pocas líneas sobre mí, sacará a piel mis más grandes miedos y dudas.


Me considero una persona conforme con lo cotidiano, no me quejo en mi totalidad, pero a veces desearía superarme y hacer la diferencia en mi propia vida. Soy bastante indecisa y, como diría mi padre, “bipolar”. Lo que piensa la gente de mí, de vez en cuando, me tiene sin cuidado. Pero creo que hay opiniones que me han marcado, como las de mis padres.


En ciertas ocasiones, me siento muy sola y no le echo la culpa a lo hechos pasados, pero creo que sí han marcado mucho. Me encanta llamar la atención de los demás; en mi casa, es una situación muy difícil que te presten atención, a menos que te portes mal. Pero esto de llamar la atención se me da por naturaleza y aparte, es por eso que soy muy posesiva con las personas más cercanas a mí.


A veces me pregunto: “¿Realmente soy una persona sufrida?”.

He pensado que depende de lo que yo decida sentir. Soy como me lo propongo y, si esto llevará a otras personas a pensar que soy hipócrita, no lo considero. Tal vez podría mentirle a los demás, pero no a mí misma, y mientras no lo haga, actuaré como me sienta.


Soy, ¿qué soy? Un ser más en este mundo que lucha por sobrevivir, busca su razón de vida y miles de incoherencias más que piensa la gente, que para mi no tienen sentido y son formas de perder el tiempo.


Si dicen que soy negativa, pues tal vez seré negativa, y si dicen lo contrario, pues cada quien piensa lo que desea. No deseo complacer a nadie, podría ser a mí misma en alguna ocasión. Lo único que esperaría es que no me juzguen y me comprendan, pues de cierta manera se podría decir que me contradigo, pero con el tiempo las cosas cambian y se arreglan.


No niego que a veces no sé lo que quiero, ¿Podría eso ser cierto?, quizá, pero en la vida hay que ver la realidad, bajarnos de esa nube en la que vivimos, trabajar por lo que realmente queremos, animar a los demás a seguir viviendo para tener compañía y no dejar atrás la historia, porque quiérase o no, eso afecta a la larga.


Soy ¿cómo soy? Un ser con dudas, pero crítico a la vez, con repuestas sin comprobar, una mente soñadora y con esperanza a encontrar algún día la forma de ser feliz, sin ser conformista. Soy un papel en blanco en esta etapa de mi vida, esperando a estar lleno, ya sea de experiencias buenas o malas. Quién sabe tal vez salve vidas en un futuro o solo viva para complacer a los demás.


Lo que sí sé, es que quiero dejar una huella, aunque sea en la persona más insignificante de este mundo. Hay situaciones en la vida de una persona que la hacen pensar si realmente vale la pena vivir y seguir adelante, y dada la casualidad, las repuestas son contestadas por personas que sienten lo mismo.


Yo tal vez seré la persona más complicada en esta tierra, la más negativita, la más inconforme o contradictoria; pero de eso se trata en ocasiones mi vida, de crearle dudas a los demás, de ser diferente, de llamarte la atención sin intención, de pensar y no actuar, de escribir para desahogarme y sentirme libre en un cuarto oscuro.


¿Lo que quiero?, ¿lo que deseo?, eso es otra pregunta sin resolver, con respuesta sin comprobar. Seguramente me llevará mucho tiempo darme a entender. Hay cosas en la vida que son difíciles de explicar y no lo niego, es que solo trato complicar mi forma de pensar.

El que no ama...


"El que no ama por temor a sufrir, pierde la oportunidad de ser feliz..."

lunes, 29 de junio de 2009

EL INGREDIENTE PRINCIPAL


Entre todos los platos típicos que existen en El Salvador, mi país de origen, el mango es uno de mis favoritos. Muchas personas que hacen este platío para semana santa tienen esa habilidad que envidiaré toda mi vida, porque para mí este plato dulce es uno de los excelentes manjares que he probado. Hay varias formas de prepararlo, pero pocas personas lo hacen como mi mamá.

Pienso que el amor es el ingrediente principal para preparar cualquier comida. Si analizamos bien, nos daremos cuenta de que hacer mango en miel no es una comida típica difícil de preparar .Como diría mi madre: “Solamente necesitamos los ingredientes exactos”. Mis hermanas y yo siempre pedimos a mi mamá que complazca nuestro delicado gusto por lo dulce. Puesto que para nosotras, pascua sin mango en miel no es pascua.

Como ya sabemos, la Semana Santa culmina con Domingo de Resurrección y esta es la fecha perfecta para disfrutar lo dulce de la vida, en este día invitamos a la familia a mi casa para pasar un momento ameno y compartir entre todos los platíos de mis tías: las torrejas con canela de mi tía Ligia, el camote en miel de mi tía Samar, las canoas de mi tía Mónica y las deliciosas crepas con caramelo de mi tía Marielena. Todos opinan que mi mamá obtiene el primer lugar con su delicioso mango en miel.

Sin embargo, debo admitir que cada quien cocina con su propio amor y delicadeza pues la ocasión lo amerita. En nuestra familia esta costumbre se ha convertido en algo agradable en Semana Santa. Todos disfrutamos tanto de la comida como de las historias que cuenta mi abuela en la cocina, cuando preparamos los platos con las recetas especiales que van de generación en generación.

Tal vez, mis nietos hereden esta costumbre por degustar en fechas especiales comidas como estas, pues lo dulce de los platíos llega al corazón del que lo prueba. Siempre he pensado que necesitamos todos los ingredientes indicados y poner un poco de nuestra esencia para que los demás degusten del sabor inigualable de la comida típica. Pero sin duda no debe faltar el ingrediente principal: el amor.

LA CAJA MÁGICA

Es en esta casa, donde he vivido un largo año, tengo un espacio: mi cuarto. Este es el lugar donde sueño por las noches, descargo mis furias y entre cuatro paredes puedo explorar un mundo nuevo. Mi cuarto es muy pequeño, tiene el tamaño de la mayoría de las habitaciones convencionales de las construcciones modernas. El piso de mi habitación es de cerámica blanca, como el de toda la casa, mis paredes están pintadas de color amarillo pálido que combinan con los rayos del sol que entran por la ventana al atardecer.


Mi cuartito solo tiene una ventana de tipo francesa, con vidrios polarizados. A través de ella puedo ver el tejado de las otras casas y un pequeño espacio del patio trasero de mi casa y de la del vecino. Sobre ella se encuentran colocadas unas cortinas traslúcidas de color vino, que flaquean por las noches al entrar el viento y por la mañana dejan entrar la luz del sol.


De bajo de la ventana está mi cama, justo al centro de la habitación. Sobre ella, hay ahora un cobertor color rosado y las almohadas, rellenas de algodón, con sobrefunda blanca. Al verla provocan ganas de dormir y al recostarse sobre ella, sientes una paz y tranquilidad indescriptible. Junto a mi cama está una mesita blanca donde puse una lámpara pequeña y, con su luz, por las noches, pretendo ahuyentar los fantasmas que se esconden en el ropero por el día y salen a molestarme por la noche.


Frente a mi cama está el ropero blanco de metal. Cuando sus puertas corredizas están cerradas mi cuarto se ve ordenado, pero cuando ves su interior te das cuenta del desorden que hay dentro de el: entre la ropa sucia, los zapatos regados y los libros desordenaos. El ropero es enorme, abarca toda la pared, empieza tocando el piso y por pocos centímetros el techo. A su derecha, solo sobra el espacio de la puerta.


Mi puerta es de madera, pintada de color blanco, y atrás de ella están pegadas las fotografías de mis amigas y papelitos de colores con frases que escribo para sentirme mejor. Cuando cierro la puerta me dejo envolver en un mundo diferente. Dentro del lugar más silencioso de la casa, me encuentro a mí misma; soy libre de hacer y pensar lo que quiera. Al abrir la puerta y entrar en mi cuarto lo primero que veo es mi reflejo en el espejo del tocador, que está justo al lado izquierdo de mi cama.


Mi tocador es de madera color café oscuro tiene cuatro gavetas donde guardo mis cartas, trabajos, los pijamas cuadriculados y la ropa de cama, respectivamente. Sobre él se encuentra mis perfumes, mis cremas y tazas grandes, como en las que tomamos café, donde guardo aretes y pulseras. Existe un espacio pequeño en el cual puedo, a veces si mi cuarto no esta desordenado, recostarme sobre el piso y ver el cielo falso donde pegue unas estrellas que brillan en la oscuridad, ver los zapatos del día anterior bajo mi cama y sentarme a llorar si es necesario.


Mi caja mágica, como llamo en ocasiones a mi habitación, es el lugar donde escondo mis pasiones, mis angustias y encierro mis miedos, donde hablo horas por teléfono. Mi caja posee un olor a perfume de vanilla, que me pongo por las mañanas, es un lugar acogedor por el día, pero con un ambiente pesado por la noche y, a veces, lo siento vacío. Por eso me gusta tenerlo desordenado; para no sentirme sola.

¿Tenis o tacones?



Angie estas a punto de casarte y ¿aún sigues pensando en que zapatos utilizar? Desde niña he tenido un grave problema con mi forma de vestir, ser o actuar, pero siento que todo se rigiera por los zapatos que tengo que ponerme cada día. Mi madre siempre me ha criticado por vestir como chico y no como chica. Además, ¿utilizar tenis todos los días no es nada malo o si?



Es difícil pensar como un par de zapatos te hacen ver diferente pero ese nos es el verdadero problema, veamos más allá. Angie era una niña bastante rebelde porque no seguía las reglas de casa, aún con sus cortos siete años siempre asombraba a sus padres con las frases y reflexiones que decía cuando la regañaban. Un día su madre le regaño por no ir a la fiesta de cumpleaños de un amiguito con vestido y zapatillas de charol, luego le dijo que debía aprender a vestir como una niña, ella inmediatamente contesto lo siguiente: “mami si ya tengo siete años y hasta ahora no me habías criticado tanto. Además, hay niños en el mundo que se quieren morir porque mucho los regañan”.



Después de esto su madre no volvió a decir nada y ella muy contenta siguió los días de su vida pensando que como las mujeres son débiles es mejor aparentar fuerza en la forma de vestir. Cuando llegó a la adolescencia las amigas la criticaban mucho, así que decidió solamente tener amigos. Ahí conoció a Carlos un chico despistado, tímido pero de buenos sentimientos.

Con el pasar del tiempo, ella se dio cuenta de que él no la criticaba, la quería por ser lo que era: Angie. Todo se fue dando poco a poco pero el trauma de su niñez no lo superaba. Entonces heme aquí, una chica de 26 años graduada de Lic. Ciencias del deporte, maestra de educación física en una escuela de mi barrio. A punto de casarme. ¿Cuál es el problema?



Mi madre ha comprado unos hermosos zapatos para mi boda, unos tacones blancos de charol y mi novio me ha regalado unos tenis color blanco perla. ¿Qué zapatos usare en mi boda? Solamente faltan 7 minutos para salir de esta habitación hacia el altar de la iglesia. Estoy totalmente sola, el maquillaje está listo, algo no muy normal en mí, el vestido largo que mi abuela me regaló por que ella no pudo casarse con mi abuelito. Un moño grande como el de las quinceañeras. ¿Pero y los zapatos, porque me complica tanto la vida escoger los zapatos?, me pongo unos, luego otros y no decido por cuales.



Los tenis definitivamente me harán sentir cómoda pero que pensará la gente si mi vestido se mueve y se ven mis zapatos. Los tacones me harán ver erguida como toda una mujer. ¡Esto es desesperante! ¡He tomado una decisión!



Angie caminó al altar y todos miraban sus pies para ver qué zapatos utilizaba. Su madre, muy atenta, la miró y echó una sonrisa tímida. Al llegar al altar, Carlos susurró a su oído:” ¡Hoy te ves hermosa y aunque no hayas utilizado ninguno de los zapatos, me encantan tus uñas de color blanco perla!